Protectores Bucales
Un protector bucal protege tus dientes, ya sea del bruxismo nocturno o de golpes durante el deporte. Ofrecemos protectores hechos a la medida para ambos casos, elaborados a partir de una impresión de tus propios dientes, que ajustan y protegen mucho mejor que cualquier protector genérico.
Férula Michigan (protector nocturno)
Una férula rígida de acrílico que se usa por la noche para proteger tus dientes del bruxismo (apretar y rechinar los dientes) y aliviar la tensión en la articulación de la mandíbula. Cubre las superficies de mordida de tus dientes superiores, creando una mordida uniforme y estable para que tus músculos y la articulación de la mandíbula no trabajen contra tus propios dientes toda la noche.
Vale la pena si te despiertas con dolor de mandíbula, dolores de cabeza, o dientes desgastados, aplanados o astillados, o si tu pareja te ha comentado que rechinas los dientes al dormir. Sin control, el bruxismo desgasta el esmalte con los años y añade tensión que puede contribuir a problemas en la articulación de la mandíbula.
Protectores Bucales Deportivos
Hechos a la medida a partir de una impresión, así que se mantienen en su lugar y no interfieren con la respiración ni el habla como sí lo hacen los protectores genéricos de hervir y morder.
Los protectores blandos son adecuados para la mayoría de los deportes, fútbol, baloncesto, netball, ciclismo, donde el riesgo principal es un golpe o una caída, más que un contacto fuerte y repetido.
Los protectores rígidos o de doble laminado ofrecen más protección para deportes de mayor contacto, como rugby, hockey, boxeo y artes marciales, donde la fuerza del impacto es mayor y más frecuente.
El proceso de ajuste
Tomamos una impresión o un escaneo digital de tus dientes, y tu protector se fabrica con esa forma exacta. Vuelves para una prueba de ajuste, en la que revisamos comodidad y mordida antes de que te lo lleves.
Cuidando tu protector bucal
Enjuágalo después de cada uso y límpialo con un cepillo suave dedicado solo para eso, no el que usas en tus dientes, y no uses pasta dental, ya que es abrasiva y con el tiempo raya y opaca el material. Tampoco uses agua caliente, puede deformar el protector. Guárdalo en su estuche, no suelto en una bolsa, y manténlo lejos del calor directo. Llévalo a tus revisiones para que podamos confirmar que sigue ajustando bien, ya que tu mordida y la posición de la mandíbula pueden cambiar un poco con el tiempo. Reemplázalo si está agrietado, flojo, o si eres un niño o adolescente cuyos dientes todavía están en desarrollo.
Agenda una Consulta
¿Rechinas los dientes, te despiertas con dolor de mandíbula, o necesitas un protector para el deporte? Agenda una cita y te ajustamos el protector adecuado.
